viernes, 11 de febrero de 2011

DIAS 4, 5, 6...11: NOS MUDAMOS A NUESTRA CASA Y A VIVIR QUE SON DOS DÍAS


El lunes a las 12:30 de la mañana abría por primera vez la puerta de mi casa, atrás quedaron los días en la cueva del frío, la incertidumbre de no saber y querer, atrás quedaron los días de imaginar una vida que, en principio, ya me parece mucho mejor.


Pero antes de adentrarnos en las historias de mi nueva casa tengo que decir que ese día en el que había tantas posibilidades sólo quedó una: salir de la cueva e ir a Sliema. Tras dejar parte de mí en el blog la luz decidió irse, así que sola, en la cueva del eco, sin ducharme aún, me tiré una hora sentada en la piscina de Ian, el casero, mirando el cielo y pensando en todo lo posible e imposible. Finalmente decidí que tenía que ducharme a la luz de una vela con olor a vainilla, comer y salir de allí hacía tierras más prosperas donde hubiera gente, luz, y mar, azul y cálido, mar bailando al son de mis pensamientos...a veces turbulento otras calmado y apacible.


A las 15:45 subí en el vintage autobús de color amarillo dirección la Valletta con parada en Sliema. El autobús era de lo más “pintoresco”, cada asiento de un tipo, unos cables de los que tirar para que sonara la campana...un tubo de escape cargado de odio que contaminaba las bonitas casas de los malteses, y todo por 50 centimos, en realidad son 47, pero pocas veces te devuelven el cambio...Puede que leyendo esto penséis que no me gustó, pues me gustó y mucho, tiene su encanto, claro que para alguien que lo usa de vez en cuando, imagino que los que hagan de él su medio habitual no deben estar tan encantados con la experiencia. Yo, de momento, os invito a que viajéis conmigo en uno de estos bonitos autobuses, eso sí, tiene que ser antes del verano ya que parece ser que van a retirarlos....todo sea por un viaje mejor.


Ahora toca volver a la casa de la puerta roja con vistas al mar. Hay tanto que decir que no sé por dónde empezar, pero quizás sea bueno decir que tiene algo mágico que me ha enamorado, su sofá no es el más cómodo, no tengo microondas, por la noche siento frío, pero me da lo que necesito....tanto Mad Men hace que acabe inventando eslóganes, no puedo evitarlo.


Hay varias cosas a destacar de la zona donde vivo, lo primero es que las campanas suenan cada 15 minutos, otras veces parece que son los cuartos que acaban con un estallido de campanas...tolon, tolon; una y otra vez, a veces más fuerte otras más silenciosas, pero siempre están ahí recordándote que el tiempo no se detiene.


Otra de las cosas a tener en cuenta es la tranquilidad que se respira...aquí a las 7:00 de la mañana ya es de día, a las 8:00 las calles ya están en movimiento y algunos comercios abiertos, por el contrario, a las 17:00 empieza a anochecer y a las 18:00 ya está la oscuridad acechando. Si vas a un restaurante a las 19:00 sus mesas estarán ya llenas de gente esperando cenar y a las 21:00 silencio absoluto, no se oye nada, es hora de descansar. También tenéis que tener en cuenta que a las 19:00 cierran la mayoría de los comercios, así que daros prisa si queréis comprar algo antes de ir a casa.


Por el momento creo que esto puede ser un pequeño aperitivo de mi vida en Sliema, pero quedan muchas cosas que contar, todavía está el tema de los gatos, dioses y señores de las calles, de su gastronomía, de mis compras matutinas y de sus costumbres, de un día en la vida de Sergio....pero eso será otro día ya que si hay algo que puedo afirmar para tod@s aquellos que me preguntáis si me aburro o qué voy a hacer...diré que lo que estoy haciendo es vivir y que de momento no tengo tiempo y mis días son cortos con tantas cosas por hacer, así que nos os preocupéis porque es imposible que me aburra y no tengo planes, sólo vivo cada día con ilusión, aprendiendo cosas nuevas y descubriendo muchas más, así que amig@s lo que hago y pienso hacer en los próximos meses es vivir como siempre he querido vivir, sin prisas y con vistas al mar.


Se despide una habitante de Sliema que dentro de poco tendrá su ID para poder demostrarlo ^_^

viernes, 4 de febrero de 2011

DÍA 3: ENCERRADA EN LA CUEVA DEL ECO, O, ES LA PRIMERA VEZ QUE ME PASA


Ayer amaneció con un cielo gris, roto por la tormenta, sin tregua...con vientos que parecían huracanados y con voces que no paraban de decir esto no es normal en Malta, el fin de semana pasado estábamos con un tiempo estupendo...Pero son las cosas de la vida, son las cosas del querer, y es que no hay mejor manera de empezar que poniéndonos a prueba...o eso dicen. Aunque la verdad es que si estuviera en Torrejón con este tiempo tampoco habría salido a la calle, la única diferencia es que aquí no estoy todavía en mi casa, que esto no tiene ventanas y que dejé en Madrid todas las botas capaces de soportar un día como el de ayer....por lo demás me dediqué a recoger “la casa”, ducharme y secarme con toallas húmedas...(eso es lo que peor llevo ya que la humedad me da alergia...) y jugar, jugar, y jugar, ya que debido al temporal, o eso es lo que suponemos, no puede acceder a Internet hasta las 17:00 de la tarde. La verdad es que el día se me pasó muy rápido y es que no tengo capacidad para aburrirme...siempre encuentro algo que hacer. Un poco de gimnasia, empezar con un nuevo personaje al Virtua Tennis, pasarme los millones de juegos de playfirst que tengo empezados, intentar aprender un poco de inglés, cocinar, leer, escribir, anda, pero si ya son casí las 18:00 y alguien llama a la puerta, es Sergio que vuelve con una rica botella de agua mineral.

El agua se puede beber, pero es como todo y hay que acostumbrarse a su sabor, la verdad es que me la tomo sin problema, pero siempre bebes menos que si tienes agua “rica”, las infusiones no saben igual, la comida no sabe igual. Hay que volver a coger el punto a la cocina ^_^


Los planes de hoy son:


8:00 Me levanto, desayuno un super tazón de unos cereales muy ricos que he encontrado muy parecidos a mis ricos fruta y fibra de Mercadona.


8:30 - 9:00 Té en el sofá con un primer vistazo al reader. Puerta abierta esperando que se ventile un poco la cosa....Nota mental: hacer una foto del mini-apartamento y compartirla con vosotros.


9:00 – 10:00 A recoger un poco la casa, secar las toallas con la estufa de gas e intentar quitar la humedad.


10:00 – 11:30 Segunda ronda de reader, un poco de facebook y pensemos en escribir algo para el blog.


11:30 - ….. El aperitivo de las 11:00, unos kiwis riquísimos, ventilemos otra vez la casa y pensemos si sigo con el internete, me pongo algún juego o me planteo hacer algo de gimnasia y darme una buena ducha.


De aquí en adelante lo que suceda son sólo suposiciones, ¿qué voy a hacer?, ¿qué debería hacer?, ¿qué me apetece hacer?


13:00 Es más que probable que a esta hora coma, me encanta el horario Maltés de comidas, es el que mejor se adapta a mí, a parte de que aquí hay que hacerlo todo pronto, a las 17:00 ya anochece.

Hoy toca el cous cous con pimientos y nueces que me sobró de anoche, muy, muy rico.


Entre las 13:30 y las 14:30, Té verde con Internet, puede que me ponga alguna serie...


Ahora toca plantearse si bajar al supermercado y comprar alguna cosilla que me vendría bien y ya de paso dar una vuelta y ver a los gatos mutantes que hay por aquí, una raza superior....de eso ya os hablaré otro día; o, bajar a la parada del autobús y coger el 64 con dirección a Sliema (la zona donde voy a vivir y trabaja Sergio) e ir a comprar algunas cosas a Mark&Spencer o Zara-Home que me vendrían muy bien, a parte del subidon que me da estar por allí e ir de compras.


La primera opción la tengo controlada, conozco la zona, el supermercado y cada vez que voy alucino descubriendo nuevos productos. Por otro lado, la segunda opción me apetece mucho porque es ir a mi corazón, o al corazón de mi casa, comprar cosillas chulas e ir a buscar a Sergio al trabajo. El único inconveniente para un vergonzosa patológica es las posibles interacciones surgidas en el autobús de camino a Sliema a las que no pueda dar salida...lo sé, pero no puedo evitarlo. En unos días me haré con la isla y aparecerá la otra carligochi, pero no hay una sin la otra...sino no sería yo.

Hasta mañana no sabremos cuál ha sido la opción elegida, en realidad yo lo sabré antes sino sería tremendamente raro y digno de una buena peli de ciencia ficción, así que hasta mañana amig@s internautas.


Y sin más que decir pero mucho que contar me despido que ya me va a tocar el aperitivo.


Se despide una carligochi en modo 1, esperando entrar en el modo 2.



Nota: La foto es de Sliema, tomada ayer por Sergio.

miércoles, 2 de febrero de 2011

EL DÍA DE LOS TAXISTAS W.T.F., O NUESTRO VIAJE A MALTA Y PRIMER DÍA EN LA ISLA: I PARTE


Ya estamos aquí, medio instalados y empezando a descubrir nuestra nueva vida. Pero antes de llegar tuvimos que pasar por una serie de anécdotas que hacen que sea más divertido, o no, el viaje.


El 01 de Febrero a las 04:40 estábamos esperando en calle rioja 12 a nuestro transporte al más allá....en realidad no, simplemente estábamos esperando al taxista con el que ya habíamos quedado el día anterior y el cual nos había llevado al aeropuerto en el pasado.


04:45, el taxista sin aparecer y empiezan los nervios. Tenemos que facturar tres maletas....tres minutos más tarde vemos una figura a lo lejos que parece ser un taxi, le hacemos señas pensando que es nuestro “pesetor”, pero no....el coche se detiene un momento y finalmente ocupa uno de los sitios de calle rioja 1.


04:50 llamamos al tío con el que habíamos quedado y nos dice que tiene que estar ya allí, vemos que el taxi de calle rioja 1 sale de su escondite, volvemos a hacerle señas más enérgicamente pensando que puede que fuese él.....finalmente era él. En la dirección que tenía apuntada, en un trozo de papel lleno de garabatos faltaba un 2, un 2 que marcó la diferencia entre ir con tiempo y acabar corriendo por el aeropuerto.


4:55 salimos para el aeropuerto, hora en la que debíamos estar allí facturando nuestras maletas. Cuando llegamos dos colas enormes se interponían entre nosotros y el “amable” caballero que se encargaría de la facturación. Tic, tac, ¿qué hora es?, tic, tac, ¿a qué hora cierran la facturación?, tic, tac, ¿a qué hora empieza el embarque?, tic, tac...creo que me estoy empezando a poner nerviosa.


Entre las 5:30 y las 5:40 conseguimos facturar y ponernos en otra preciosa cola para pasar el control....tras sacar portátiles, cámaras, XBOX, fuentes de alimentación, incluso calcetines, sentados, atándonos los cordones, miramos el reloj, 5:50, ¿a qué hora empieza el embarque?, a las 5:55, ¡¡¡CORRE!!!


5:55, tercera cola enorme...anda, si tenemos prioridad de embarque, bye bye cola. Miradas de odio....nos ponemos los primeros y entramos nada más llegar, eso si, antes metemos la maleta con la XBOX, portátil, etc, en el extraño medidor de RYANAIR y para sacarla, debido a que ya no estaba colocada como cuando salió de casa, rompemos el asa y parece que algo más....


Lo hemos conseguido, estamos en la primera fila del avión, con Biodramina en el cuerpo, algo acelerados y pensando que hemos roto alguno de los aparatos electrónicos que llevamos.


EL DÍA DE LOS TAXISTAS W.T.F., O NUESTRO VIAJE A MALTA Y PRIMER DÍA EN LA ISLA: II PARTE


9:00 aterrizamos en el aeropuerto de Malta, parece que llueve bastante...y yo con estos pantalones!!


La primera llamada, la de Jimmy, nuestro “taxista”, diciéndonos que no puede llegar al aeropuerto porque está todo colapsado debido a la lluvia, que cojamos un taxi y le llamemos para que le de las indicaciones de nuestro destino. ¡¡No me lo puedo creer!!, estos Malteses son unos dramáticos, como se nota que no viven en Madrid donde la palabra atasco es sinónimo de Nacional II. Palabras que me tuve que comer cuando vi que las calles parecían canales Venecianos y que los conductores evitaban ir por la parte baja de la ciudad por posibles inundaciones. Esta isla se hunde con tanta lluvia y acabo de llegar.


Tras vueltas y vueltas por estrechísimas calles llegamos a una zona residencial bastante alejada de todo donde estaba Jimmy esperándonos para ayudarnos con las Maletas y ofrecerse para cualquier viaje que necesitáramos, hospitalidad maltesa otra vez.


En la puerta, Ian, nuestro casero nos esperaba con un par de umbrellas...Preciosa casa, enorme casa, enorme piscina....como vive nuestro Ian. A nosotros nos esperaba, al menos por unos días, un pequeño “apartamento” en el bajo con una entrada independiente pero a la cual tenemos que acceder atravesando el jardín y piscina. La verdad es que el apartamentito por así decirlo, no está nada mal, pero a mí me empezó a dar una vergüenza típica de carligochi y un agobio aún más típico aún de carligochi al pensar que iba a estar en una zona totalmente alejada de todo, sola hasta las 18:30 de la tarde y con posibles interacciones con la Ian´s family, sin ser capaz de decir hello, hello, al menos los primeros días.


Que frío tengo, soy yo o es qué hace mucho frío. Ian nos bajó una pequeña estufa de gas y aún así sentía el frío en mis huesos, a parte de que ya llevaba más de dos semanas con una especie de gripe que no quería marcharse...una siesta y a probar a bajar andando a las tiendecitas que hay en el pueblo.


Estamos en Swieqi, uno de los sesenta y ocho consejos locales que conforman la República de Malta

El supermercado no está nada mal, pero nos gastamos 90 euros y aún no sabemos en qué...esto nos va a estar pasando los primeros meses, miles de productos que desconocemos, productos que no encontramos, marcas nuevas y todo esperando a que lo probemos, me gusta. Lo mejor, la frutería, creo que tuve una especie de "orgasmo místico" al ver tantas cosas que parecían recién sacadas de la tierra. Aunque para momento místico el que tienen que sentir los habitantes de Swieqi cuando van a comprar y en la planta baja se encuentran un altar a una virgen. Es alucinante el grado de religiosidad de los malteses, cada calle una virgen insertada en la pared, en los supermercados, los bares...una iglesia cada manzana y un crucifijjo en cada pared. Creo que podría plantearme hacer un estudio "sociológico" sobre las tradiciones religiosas maltesas, pero antes tengo que dominar el inglés para poder navegar por su cultuta sin ahogarme.


Finalmente, a eso de las 21, ya estaba en la cama, con una paracetamol en el cuerpo y un vaso de leche bien caliente. Como los niños lo que necesitaba era dormir, a penas habíamos descansado la noche anterior, a las 2 de la mañana ya estábamos en píe y el día había sido bastante movido. Esta mañana ya no tengo tanto frío y empiezo a hacerme con el lugar, o al menos me lo imagino, y encima, el lunes a las 8:30 de la mañana ya estaré en mi casa, lavando, planchando, comprando y decorando nuestro hogar, tengo muchas ganas de instalarme en Sliema, donde ya me siento más libre y donde nos espera la casa de la puerta roja.


P.D.: No se rompió ninguno de los instrumentos de vicio, pero si un cristal de la lista de carligochi con el mural de fotos de su familia en una de las maletas facturadas...todo lleno de cristalitos, pero las fotos están sanas y salvas. ¡¡VIVA!!


Se despide una tímida maltesa, con ganas de hablar guachu, guachu y más aún de subir a su azotea y contemplar el mar mediterráneo.





jueves, 20 de enero de 2011

Primer contacto: Una Town House con la puerta roja

Aterrizamos en Malta sobre la 9:00, fuera nos esperaba Jimmy, la versión Maltesa del Dr. Malingo o el marido de Charlotte en “Sexo en Nueva York”. Aquí descubrimos que los malteses conducen con un caos organizado...cuando vayáis os daréis cuenta de lo que os hablo....es alucinante que lleguen a sus destinos sanos y salvos, y aún más que no se oigan pitidos.

La temperatura era muy agradable y no tuve esa sensación de humedad que hace que mis rizos se encojan formando una preciosa bolita de pelos.

Arreglamos los papeles para el trabajo de Sergio en seguida. Fuimos a una especie de Inem rústico con dos “funcionarios” que parecían sacado de la mafia siciliana...todo muy rápido y sencillo.


A las 14:30 habíamos quedado con Dylan para visitar varios pisitos, nos llevó a un montón de casitas ideales, con techos enormes, cocinas equipadísimas y con mucho encanto, pero la que nos robó el corazón fue una Town House en el corazón de Sliema, a tan sólo 8 minutos andando del trabajo de Sergio. El corazón de Sliema está plagado de estas casitas con encanto, muchas de ellas están en muy malas condiciones debido al paso de los años, pero otras, como es el caso de nuestra casa, han sido cuidadas y mimadas convirtiendo sus calles en un precioso cuadro de puertas verdes, azules y rojas. Nada más entrar encontramos un recibidor que nos da la opción de atravesar una puerta de cristal que desemboca en un pequeño patio con un pozo en el que espero poder crear mi mini-huerto. También podemos subir las curvadas escaleras que nos llevan a los dormitorios, la cocina y el salón. Finalmente encontramos otras escaleras más curvadas aún que las anteriores y especialmente estrechas que nos llevan a una pequeña habitación que abre paso a la azotea, donde podremos disfrutar de unas vistas de Malta que no tiene precio....a parte de las barbacoas que vamos a disfrutar allí. Y todo esto por tan solo 580 euros al mes...en una zona tan tranquila que no dejan tener perros para no romper la calma del lugar, estoy deseando oír tanto silencio.

La única pega es que no podemos entrar hasta el día 7 y nosotros nos mudamos el 1 de Febrero, así que, gracias a la hospitalidad Maltesa, nuestro casero Ian nos deja un pequeño apartamento encima de su casa totalmente equipado y con una entrada independiente para que pasemos nuestros primeros días en Malta. También se ha ofrecido a llevar a Sergio al trabajo ya que esta zona está algo más alejada que nuestra futura casa, la cual se encuentra en el centro. Hospitalidad Maltesa que dicen...


Esto es todo de momento, aunque todavía me queda hablar de la comida...muy rica y con mucho sabor; de mi primer contacto con el inglés o de mi experiencia como mujer florero, no quiero saturaros con tanta información, así que me despido como futura Maltesa y ocasional mujer florero ^_^

lunes, 27 de diciembre de 2010

Los preparativos o como poner mi vida en venta para comprarme una nueva vida


Sabemos que nos vamos, que en algo más de un mes deberíamos estar en Malta, pero ahora nos queda lo peor, o mejor, según se mire....Tenemos que deshacernos de todo lo que nos ate materialmente a Torrejón y empezar a mover lo que necesitamos para empezar esta nueva vida.


Lo primero, vender el coche, por suerte no tenemos hipotecas que pagar...sólo un alquiler que cambiar por otro más barato, más tranquilo y con mejores vistas. Así que si alguien está pensando en comprarse un coche, un precioso C4 HDI 110 con cambio automático le está esperando a la puerta de mi casa.

La verdad es que esto es lo más grande que tenemos en todos los sentidos, tanto en lo material como en lo espacial. Me alegra que sólo sea un coche capaz de bailar sobre el hielo el que me ate a este pueblo. Nunca caímos en el engaño de comprar un piso de 50 metros cuadrados por 50 millones en un pueblo que no los vale, no somos lo que tenemos, no valemos lo que nos hipoteca, en este sentido somos libres.


Lo segundo es dejar mi curro, curro en el que llevo más de dos años contratada de manera temporal, en el que me dan de baja cada vez que me voy de vacaciones y en el que hago un trabajo que no se corresponde con la categoría que está en mi contrato. En este punto, es probable que os preguntéis porqué yo, que voy de inconformista por la vida, hablando de Carpe Diem y lo breve que es la vida, he aguantado dos años en ese sitio, y es precisamente por eso por lo que he seguido currando allí. Para mí, mi vida no es mi trabajo, el trabajo es sólo un medio para poder hacer las cosas que me hacen feliz, no creo en la realización a través del trabajo. Pero si creo en tener tiempo para mi vida privada, en vivir sin irme estresada a la cama por culpa de mi vida laboral, en tener calidad de vida y no perder cuatro horas diarias en trasladarme de mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa. Ahora trabajo en Torrejón, voy andando a currar mientras disfruto de la soledad de pasear escuchando música, uno de mis momentos favoritos del día. Trabajo media jornada, lo que también me permite dedicar más tiempo a lo que realmente me gusta: cocinar y por consecuencia comer bien, hacer deporte, escribir y tirarme horas delante del ordenador disfrutando de las verdades, o no, que me ofrece la red de redes ......A parte, si hay algo que creo si es importante en el ámbito laboral es el tema de los compañeros de trabajo, y es que con buenas compañeras de trabajo, como es mi caso, todo se hace más llevadero. Por todo esto, he seguido estos años aquí, pero ha llegado el momento de deciros hasta luego.


Estos son los primeros pasos que dar, pasos pequeños pero necesarios para poder caminar sobre las aguas templadas de Malta.


domingo, 26 de diciembre de 2010

El inicio


El 2011, inicio de la segunda década del siglo XXI, puede ser el inicio de una nueva vida para ti, para mí, para nosotros.


Quienes me conocéis sabéis que ansío vivir cerca del Mar, cerca del Mediterráneo, lejos de este Torrejón que me resulta tan poco motivador, tan falto de todo y tan lleno de nada.

Cuantas noches he pasado imaginando otra vida en la que al asomarme a la ventana, el azul del Mar me da los buenos días. Una vida distinta.


Hace mucho que soy consciente de que SÓLO se vive una vez. Puede que decir esto parezca una obviedad, pero esta consciencia no aparece en la mente del ser humano hasta que vive la pérdida como un hecho dramático y devastador que deja latente lo breve, frágil y cruel que es la vida. Ante tal situación podemos optar por seguir viviendo sin arriesgar o arriesgar buscando tener la vida que queremos tener. A mí me ha costado unos años darme cuenta de que algunos de mis sueños si se pueden cumplir y que ellos van a contribuir a tener una vida más tranquila, más hermosa y por consecuencia más feliz.


Sin ataduras de tipo económico, sin vástagos que cuidar, con un trabajo que podía ser perfectamente otro, nada me ata a quedarme en esta casa, en esta ciudad, en este país.... Hago las maletas y me voy a Malta, un archipiélago situado en el centro del Mediterráneo, al sur de Italia, al oriente de Túnez y al norte de Libia . Un pequeña islita donde empezar un nueva vida, donde volver a escribir, a ver el cine que ha hecho que sea quien soy, a amarte y a reinventarme. Quizá acabe trabajando de submarinista, abriendo una cafetería coqueta o simplemente en un trabajo cualquiera, el caso es que se abre ante mi un mundo de posibilidades y no me da miedo no saber qué será de mí en 6 meses, o en un año...No tengo miedo por no hablar inglés, al contrario, es un incentivo más para ir, una posibilidad de crecer. No me importa si sale bien o mal, siempre puedo volver, lo importante es vivir.


No penséis que nos vamos a la aventura, nos os voy a engañar, nos vamos de la manera más fácil que hay y es que Sergio ya tiene trabajo allí con la misma empresa en la que está ahora, así que todo el tema económico y laboral está más que solucionado lo que hace este nuevo capitulo de nuestra vida más fácil, pero no por ello menos emocionante.


Con estas líneas estoy abriendo oficialmente mi diario de vida en Malta. Quiero que mis hermanas, mi padre, mis tíos, tías, primos y primas; mis compañeras de viaje, mis amigas y amigos; los conocidos y desconocidos, compartáis conmigo esta experiencia y seas participes de lo que espero sea una nueva etapa llena de emociones y felicidad. Todavía queda algo más de un mes para que deje atrás el ruido de Torrejón y vuele a escuchar las olas de Mar, así que espero que disfrutéis conmigo de todos los preparativos para mi nueva vida.


Se despide una futura Maltesa.