domingo, 27 de febrero de 2011

SON SUS COSTUMBRES Y HAY QUE RESPETARLAS II PARTE: BASURA Y RECICLAJE VS CONFIANZA EN EL OTRO Y SEGURIDAD.


El título de este nuevo capítulo puede parecer absurdo y un sin sentido, y en realidad lo es , pero tiene un porqué, y es que cuando uno visita otro país lo que hace que nos formemos una idea de los otros son esas pequeñas cosas que nos llaman la atención por ser distintas a lo que esperamos ocurra en determinadas situaciones. Estas situaciones o costumbres pueden presentarse como positivas o negativas y van a ser una pieza más en el puzzle de lo que NOSOTROS entendemos por típico maltés o maltesa.


Hoy os mostraré algo positivo y algo negativo del día a día maltés desde el punto de vista de alguien que ha vivido en España, ya que lo que nos resulta normal o no, positivo o negativo, depende de dónde venimos y qué es lo que hemos vivido. Yo vengo de España y en algunas cosas les sacamos “ventaja”, pero hay otras que hemos perdido y que veo en sus calles.


Lo primero es hablar del sistema de recogida de basuras y reciclaje que se me presenta como “primitivo” y anti-higiénico. Aquí no hay prácticamente contenedores donde dejar tus residuos, por el contrario, el camión de la basura pasa por tu puerta cada mañana a recoger tus desechos. Llegados a este punto tengo que decir, si no estaría engañándoos, que pese a la falta de higiene del método, lo de que vengan a tu propia puerta a recoger tu mierda es de lo más cómodo que hay. Dicho esto, volvamos al tema.


El caso es que tienes que dejar la basura en la puerta de tu casa a partir de las 8:00 de la mañana, no vale eso de dejarlo por la noche a no ser que quieras pagar una bonita multa. El camión de la basura puede pasar a partir de esa hora a recoger tus desechos, pero eso no significa que lo haga...puede que tu bolsa de mierda esté en la puerta de tu bonita casa hasta las 10:00 de la mañana esperando su destino, lo cual supone que los dioses de las calles, los gatos, puedan romperla, que las moscas se acumulen o que el calor ayude a hacer de tu espacio un lugar menos apetecible. Esto ocurre de lunes a sábado en todas las preciosas calles de Malta. Pero lo peor no es eso, es la falta de bolsas de basura adecuadas para esta función, en la mayoría de las puertas encontramos las bolsas transparentes que nos dan en el supermercado al comprar frutas y verduras, donde podemos ver hasta el último detalle de los residuos de nuestros compatriotas. Pero aún hay más, no una, ni dos....sino todas las mañanas puedo ver como dejan los pañales usados de sus tiernos descendientes en la puerta de sus casas para que sean depositados en un lugar mejor, ahí están, tal como salieron del culo de sus hijos hasta la puerta de su casa, sin una bolsa...nada que nos separé a mí y a ti de la mierda de los futuros malteses.


Esto en cuanto a los residuos normales, luego tenemos la parte del reciclaje que esta empezando a asentarse por aquí y también tienen un método de lo más curioso. Al igual que con el resto de basuras, un camión pasa por tu casa a recoger material reciclable, pero esto sólo ocurre los martes. En los supermercados venden unas bolsas especiales donde podemos meter, papel, plástico y metal, todo junto. Los martes la dejamos en la puerta de nuestra casa, al igual que el resto de residuos, y esperemos que haya luego un proceso de separación para no estar perdiendo los puntos de carisma que habíamos conseguido en España con nuestro sistema de reciclaje.


Y aquí acaba la parte negativa de las costumbres maltesas y empezamos con lo positivo.


Frente a todo este caos higiénico encontramos la confianza en el otro. Desde el primer día que fui al supermercado estuve buscando dónde dejar mi carro de la compra, atado, pagado y amordazado para que nadie pudiera llevárselo. Pero eso no lo vais a encontrar aquí. Nadie espera no encontrar su carrito al salir del supermercado. Así que desde el primer día que fui con mi bonito carro a comprar, lo deje en la puerta, al lado de otros carros libres, sin ser atados, esperando a ser llenados.

Aquí confían en el otro, se sienten seguros de que no les van a robar algo tan tonto como el carro de la compra.


Imaginemos una terraza en pleno centro de Madrid, nadie dejaría su bolso en la silla de al lado sin vigilancia militar. En Malta no vas a tener ese problema, podrás sentarte con vistas al mar sin preocuparte de tus pertenencias. Eso sí, si venís a Malta y os roban no me señaléis con el dedo, que como en todo hay excepciones.


Así que, por un lado me siento como si estuviera en un pequeño pueblo donde todos se conocen y a nadie se le ocurriría sustraer lo que es de su vecino, todos confían en los otros y conviven en cooperación; pero, por otro lado, les falta conciencia ecológica, la cual se enseña, como todo, así que confiemos en que poco a poco interioricen esos valores o conceptos que les ayudarán a ser más limpios y ecológicos.



Antes de terminar y para no volver a entrar en este tema tan peliagudo, haré un breve discurso sobre lo más visible en cuanto a identidad maltesa se refiere: sus creencias religiosas. Como veréis estoy tratando temas de lo más cotidianos y poco conflictivos, pero no puedo dejar al lado lo que es el corazón de los malteses, es decir, su fuerte fervor religioso.


Para mí la religión, a estas alturas, es una involución en tanto que limita al individuo a avanzar con su tiempo y le retrae a épocas menos desarrolladas moralmente como es el caso de Malta. En pleno siglo XXI, sin legalizar el divorcio y con muchos prejuicios y valores nacidos de sus fuertes creencias religiosas, hacen que malta parezca un país más cercano a los años 50 que al siglo de la revolución tecnológica. Aquí las leyes nacen de la religión y no de la razón y eso nunca es bueno. No hay separación entre estado e iglesia y no hace falta ser muy listo para darse cuanta que eso lo estudiábamos en los libros de historia del colegio...así que poco más puedo decir, sólo dejaros con pequeños detalles de esta involución: el matrimonio, creo sólo puede ser eclesiástico; el divorcio, ilegal; el aborto ni lo menciono; los homosexuales como las brujas de la inquisición y la figura de la mujer como un vientre procreador. Así que desde mi situación privilegiada de conocer lo que hay más allá del fanatismo religioso, puedo afirmar que esto es lo que menos favorece a Malta y a sus gentes, pero eso ya lo sabía cuando me mude y puedo convivir con ellos porque conozco otras alternativas y otros discursos.


Sin más que decir se despide una bruja sin escoba.

jueves, 17 de febrero de 2011

SON SUS COSTUMBRES Y HAY QUE RESPETALAS I PARTE: LOS GATOS REYES DE LAS CALLES


Lo prometido es deuda, así que aquí vienen los gatos y sus vidas paralelas...pero antes pensemos en las colonias de bebé, ¿qué pasa en Malta con los niños? No me he vuelto loca y tampoco lo parezco, pero me he pasado una semana buscando colonia de bebé en varios supermercados, droguerías, farmacias, tiendas especializadas en productos infantiles y todas ellas ellas me mandaban de unas a otras...sólo una me dio el camino correcto: “ve a zara y en la zona de niños encontrarás algo”. Y efectivamente he podido comprar colonia para bebes en zara y ahora soy feliz, pero eso no es lo realmente importante sino el hecho de que aquí los niños no huelen a niños, ¿qué hay de esas cabezitas blanditas que necesitan de su fragancia para poder oler como bebés?, los niños de Malta no son realmente niños, no huelen a bebé y eso me ha dejado bastante preocupada, ¿cómo es posible?, les han robado su olor y ni siquiera lo saben, los bebés ya no huelen a bebé.


Y dicho esto, entremos en el mundo de los gatos, esos amigos peludos que aquí nos miran desde su posición de animales privilegiados en su isla paraíso.


En muchas de las puertas de nuestros ciudadanos malteses encontramos cuencos de comida rebosantes de pienso para gatos, en las fachadas de los edificios, en los jardines de sus casas, no hay una calle que no tenga en alguna de sus viviendas una ofrenda para sus animales más apreciados: los gatos; gorditos como Garfield, aquí no parecen mendigos de la noche, aquí son rechonchos, peluditos y atigrados. Pero no sólo de comida viven los gatos, también podemos encontrar en la calle improvisadas camitas hechas con cartón y mantas para que sus dioses puedan descansar siempre que quieran. Son gatos libres y libres se encuentran.

Estoy pensando en llevar a cabo una maniobra de atracción para poder tener mi propio pelos locos deambulando por la puerta de mi casa, un cuenquito de comida, una camita y creo que conseguiré tener uno que ronroneé bajo mi ventana siempre que quiera... No os vayáis a creer que van de un lado para otro sin rumbo, aquí hay zonas y cada gato tiene la suya, así que tendré que buscar un gato libre que quiera ser mi amigo. El otro día vi, andando con gran parsimonia, a una parda que estaba muy embarazada, así que puede que alguno de sus retoños acabe durmiendo a los pies de mi puerta. En un par de semana empezaré la operación PON UN PELOS LOCOS EN TU VIDA, pero hasta entonces concluiré diciendo que en Malta los gatos son como las vacas en la India, (sin animo de ofender) “personitas” con privilegios que hacen de las calles su hogar bajo la mirada atenta de sus compatriotas, cuidados y mimados al máximo, les dejan ser libres pero les protegen como si fueran mascotas. Aquí los gatos son los reyes de las calles, sólo tienes que acercarte para comprobarlo.


Se despide una aprendiz de Encantadora de Gatos

viernes, 11 de febrero de 2011

DIAS 4, 5, 6...11: NOS MUDAMOS A NUESTRA CASA Y A VIVIR QUE SON DOS DÍAS


El lunes a las 12:30 de la mañana abría por primera vez la puerta de mi casa, atrás quedaron los días en la cueva del frío, la incertidumbre de no saber y querer, atrás quedaron los días de imaginar una vida que, en principio, ya me parece mucho mejor.


Pero antes de adentrarnos en las historias de mi nueva casa tengo que decir que ese día en el que había tantas posibilidades sólo quedó una: salir de la cueva e ir a Sliema. Tras dejar parte de mí en el blog la luz decidió irse, así que sola, en la cueva del eco, sin ducharme aún, me tiré una hora sentada en la piscina de Ian, el casero, mirando el cielo y pensando en todo lo posible e imposible. Finalmente decidí que tenía que ducharme a la luz de una vela con olor a vainilla, comer y salir de allí hacía tierras más prosperas donde hubiera gente, luz, y mar, azul y cálido, mar bailando al son de mis pensamientos...a veces turbulento otras calmado y apacible.


A las 15:45 subí en el vintage autobús de color amarillo dirección la Valletta con parada en Sliema. El autobús era de lo más “pintoresco”, cada asiento de un tipo, unos cables de los que tirar para que sonara la campana...un tubo de escape cargado de odio que contaminaba las bonitas casas de los malteses, y todo por 50 centimos, en realidad son 47, pero pocas veces te devuelven el cambio...Puede que leyendo esto penséis que no me gustó, pues me gustó y mucho, tiene su encanto, claro que para alguien que lo usa de vez en cuando, imagino que los que hagan de él su medio habitual no deben estar tan encantados con la experiencia. Yo, de momento, os invito a que viajéis conmigo en uno de estos bonitos autobuses, eso sí, tiene que ser antes del verano ya que parece ser que van a retirarlos....todo sea por un viaje mejor.


Ahora toca volver a la casa de la puerta roja con vistas al mar. Hay tanto que decir que no sé por dónde empezar, pero quizás sea bueno decir que tiene algo mágico que me ha enamorado, su sofá no es el más cómodo, no tengo microondas, por la noche siento frío, pero me da lo que necesito....tanto Mad Men hace que acabe inventando eslóganes, no puedo evitarlo.


Hay varias cosas a destacar de la zona donde vivo, lo primero es que las campanas suenan cada 15 minutos, otras veces parece que son los cuartos que acaban con un estallido de campanas...tolon, tolon; una y otra vez, a veces más fuerte otras más silenciosas, pero siempre están ahí recordándote que el tiempo no se detiene.


Otra de las cosas a tener en cuenta es la tranquilidad que se respira...aquí a las 7:00 de la mañana ya es de día, a las 8:00 las calles ya están en movimiento y algunos comercios abiertos, por el contrario, a las 17:00 empieza a anochecer y a las 18:00 ya está la oscuridad acechando. Si vas a un restaurante a las 19:00 sus mesas estarán ya llenas de gente esperando cenar y a las 21:00 silencio absoluto, no se oye nada, es hora de descansar. También tenéis que tener en cuenta que a las 19:00 cierran la mayoría de los comercios, así que daros prisa si queréis comprar algo antes de ir a casa.


Por el momento creo que esto puede ser un pequeño aperitivo de mi vida en Sliema, pero quedan muchas cosas que contar, todavía está el tema de los gatos, dioses y señores de las calles, de su gastronomía, de mis compras matutinas y de sus costumbres, de un día en la vida de Sergio....pero eso será otro día ya que si hay algo que puedo afirmar para tod@s aquellos que me preguntáis si me aburro o qué voy a hacer...diré que lo que estoy haciendo es vivir y que de momento no tengo tiempo y mis días son cortos con tantas cosas por hacer, así que nos os preocupéis porque es imposible que me aburra y no tengo planes, sólo vivo cada día con ilusión, aprendiendo cosas nuevas y descubriendo muchas más, así que amig@s lo que hago y pienso hacer en los próximos meses es vivir como siempre he querido vivir, sin prisas y con vistas al mar.


Se despide una habitante de Sliema que dentro de poco tendrá su ID para poder demostrarlo ^_^

viernes, 4 de febrero de 2011

DÍA 3: ENCERRADA EN LA CUEVA DEL ECO, O, ES LA PRIMERA VEZ QUE ME PASA


Ayer amaneció con un cielo gris, roto por la tormenta, sin tregua...con vientos que parecían huracanados y con voces que no paraban de decir esto no es normal en Malta, el fin de semana pasado estábamos con un tiempo estupendo...Pero son las cosas de la vida, son las cosas del querer, y es que no hay mejor manera de empezar que poniéndonos a prueba...o eso dicen. Aunque la verdad es que si estuviera en Torrejón con este tiempo tampoco habría salido a la calle, la única diferencia es que aquí no estoy todavía en mi casa, que esto no tiene ventanas y que dejé en Madrid todas las botas capaces de soportar un día como el de ayer....por lo demás me dediqué a recoger “la casa”, ducharme y secarme con toallas húmedas...(eso es lo que peor llevo ya que la humedad me da alergia...) y jugar, jugar, y jugar, ya que debido al temporal, o eso es lo que suponemos, no puede acceder a Internet hasta las 17:00 de la tarde. La verdad es que el día se me pasó muy rápido y es que no tengo capacidad para aburrirme...siempre encuentro algo que hacer. Un poco de gimnasia, empezar con un nuevo personaje al Virtua Tennis, pasarme los millones de juegos de playfirst que tengo empezados, intentar aprender un poco de inglés, cocinar, leer, escribir, anda, pero si ya son casí las 18:00 y alguien llama a la puerta, es Sergio que vuelve con una rica botella de agua mineral.

El agua se puede beber, pero es como todo y hay que acostumbrarse a su sabor, la verdad es que me la tomo sin problema, pero siempre bebes menos que si tienes agua “rica”, las infusiones no saben igual, la comida no sabe igual. Hay que volver a coger el punto a la cocina ^_^


Los planes de hoy son:


8:00 Me levanto, desayuno un super tazón de unos cereales muy ricos que he encontrado muy parecidos a mis ricos fruta y fibra de Mercadona.


8:30 - 9:00 Té en el sofá con un primer vistazo al reader. Puerta abierta esperando que se ventile un poco la cosa....Nota mental: hacer una foto del mini-apartamento y compartirla con vosotros.


9:00 – 10:00 A recoger un poco la casa, secar las toallas con la estufa de gas e intentar quitar la humedad.


10:00 – 11:30 Segunda ronda de reader, un poco de facebook y pensemos en escribir algo para el blog.


11:30 - ….. El aperitivo de las 11:00, unos kiwis riquísimos, ventilemos otra vez la casa y pensemos si sigo con el internete, me pongo algún juego o me planteo hacer algo de gimnasia y darme una buena ducha.


De aquí en adelante lo que suceda son sólo suposiciones, ¿qué voy a hacer?, ¿qué debería hacer?, ¿qué me apetece hacer?


13:00 Es más que probable que a esta hora coma, me encanta el horario Maltés de comidas, es el que mejor se adapta a mí, a parte de que aquí hay que hacerlo todo pronto, a las 17:00 ya anochece.

Hoy toca el cous cous con pimientos y nueces que me sobró de anoche, muy, muy rico.


Entre las 13:30 y las 14:30, Té verde con Internet, puede que me ponga alguna serie...


Ahora toca plantearse si bajar al supermercado y comprar alguna cosilla que me vendría bien y ya de paso dar una vuelta y ver a los gatos mutantes que hay por aquí, una raza superior....de eso ya os hablaré otro día; o, bajar a la parada del autobús y coger el 64 con dirección a Sliema (la zona donde voy a vivir y trabaja Sergio) e ir a comprar algunas cosas a Mark&Spencer o Zara-Home que me vendrían muy bien, a parte del subidon que me da estar por allí e ir de compras.


La primera opción la tengo controlada, conozco la zona, el supermercado y cada vez que voy alucino descubriendo nuevos productos. Por otro lado, la segunda opción me apetece mucho porque es ir a mi corazón, o al corazón de mi casa, comprar cosillas chulas e ir a buscar a Sergio al trabajo. El único inconveniente para un vergonzosa patológica es las posibles interacciones surgidas en el autobús de camino a Sliema a las que no pueda dar salida...lo sé, pero no puedo evitarlo. En unos días me haré con la isla y aparecerá la otra carligochi, pero no hay una sin la otra...sino no sería yo.

Hasta mañana no sabremos cuál ha sido la opción elegida, en realidad yo lo sabré antes sino sería tremendamente raro y digno de una buena peli de ciencia ficción, así que hasta mañana amig@s internautas.


Y sin más que decir pero mucho que contar me despido que ya me va a tocar el aperitivo.


Se despide una carligochi en modo 1, esperando entrar en el modo 2.



Nota: La foto es de Sliema, tomada ayer por Sergio.

miércoles, 2 de febrero de 2011

EL DÍA DE LOS TAXISTAS W.T.F., O NUESTRO VIAJE A MALTA Y PRIMER DÍA EN LA ISLA: I PARTE


Ya estamos aquí, medio instalados y empezando a descubrir nuestra nueva vida. Pero antes de llegar tuvimos que pasar por una serie de anécdotas que hacen que sea más divertido, o no, el viaje.


El 01 de Febrero a las 04:40 estábamos esperando en calle rioja 12 a nuestro transporte al más allá....en realidad no, simplemente estábamos esperando al taxista con el que ya habíamos quedado el día anterior y el cual nos había llevado al aeropuerto en el pasado.


04:45, el taxista sin aparecer y empiezan los nervios. Tenemos que facturar tres maletas....tres minutos más tarde vemos una figura a lo lejos que parece ser un taxi, le hacemos señas pensando que es nuestro “pesetor”, pero no....el coche se detiene un momento y finalmente ocupa uno de los sitios de calle rioja 1.


04:50 llamamos al tío con el que habíamos quedado y nos dice que tiene que estar ya allí, vemos que el taxi de calle rioja 1 sale de su escondite, volvemos a hacerle señas más enérgicamente pensando que puede que fuese él.....finalmente era él. En la dirección que tenía apuntada, en un trozo de papel lleno de garabatos faltaba un 2, un 2 que marcó la diferencia entre ir con tiempo y acabar corriendo por el aeropuerto.


4:55 salimos para el aeropuerto, hora en la que debíamos estar allí facturando nuestras maletas. Cuando llegamos dos colas enormes se interponían entre nosotros y el “amable” caballero que se encargaría de la facturación. Tic, tac, ¿qué hora es?, tic, tac, ¿a qué hora cierran la facturación?, tic, tac, ¿a qué hora empieza el embarque?, tic, tac...creo que me estoy empezando a poner nerviosa.


Entre las 5:30 y las 5:40 conseguimos facturar y ponernos en otra preciosa cola para pasar el control....tras sacar portátiles, cámaras, XBOX, fuentes de alimentación, incluso calcetines, sentados, atándonos los cordones, miramos el reloj, 5:50, ¿a qué hora empieza el embarque?, a las 5:55, ¡¡¡CORRE!!!


5:55, tercera cola enorme...anda, si tenemos prioridad de embarque, bye bye cola. Miradas de odio....nos ponemos los primeros y entramos nada más llegar, eso si, antes metemos la maleta con la XBOX, portátil, etc, en el extraño medidor de RYANAIR y para sacarla, debido a que ya no estaba colocada como cuando salió de casa, rompemos el asa y parece que algo más....


Lo hemos conseguido, estamos en la primera fila del avión, con Biodramina en el cuerpo, algo acelerados y pensando que hemos roto alguno de los aparatos electrónicos que llevamos.


EL DÍA DE LOS TAXISTAS W.T.F., O NUESTRO VIAJE A MALTA Y PRIMER DÍA EN LA ISLA: II PARTE


9:00 aterrizamos en el aeropuerto de Malta, parece que llueve bastante...y yo con estos pantalones!!


La primera llamada, la de Jimmy, nuestro “taxista”, diciéndonos que no puede llegar al aeropuerto porque está todo colapsado debido a la lluvia, que cojamos un taxi y le llamemos para que le de las indicaciones de nuestro destino. ¡¡No me lo puedo creer!!, estos Malteses son unos dramáticos, como se nota que no viven en Madrid donde la palabra atasco es sinónimo de Nacional II. Palabras que me tuve que comer cuando vi que las calles parecían canales Venecianos y que los conductores evitaban ir por la parte baja de la ciudad por posibles inundaciones. Esta isla se hunde con tanta lluvia y acabo de llegar.


Tras vueltas y vueltas por estrechísimas calles llegamos a una zona residencial bastante alejada de todo donde estaba Jimmy esperándonos para ayudarnos con las Maletas y ofrecerse para cualquier viaje que necesitáramos, hospitalidad maltesa otra vez.


En la puerta, Ian, nuestro casero nos esperaba con un par de umbrellas...Preciosa casa, enorme casa, enorme piscina....como vive nuestro Ian. A nosotros nos esperaba, al menos por unos días, un pequeño “apartamento” en el bajo con una entrada independiente pero a la cual tenemos que acceder atravesando el jardín y piscina. La verdad es que el apartamentito por así decirlo, no está nada mal, pero a mí me empezó a dar una vergüenza típica de carligochi y un agobio aún más típico aún de carligochi al pensar que iba a estar en una zona totalmente alejada de todo, sola hasta las 18:30 de la tarde y con posibles interacciones con la Ian´s family, sin ser capaz de decir hello, hello, al menos los primeros días.


Que frío tengo, soy yo o es qué hace mucho frío. Ian nos bajó una pequeña estufa de gas y aún así sentía el frío en mis huesos, a parte de que ya llevaba más de dos semanas con una especie de gripe que no quería marcharse...una siesta y a probar a bajar andando a las tiendecitas que hay en el pueblo.


Estamos en Swieqi, uno de los sesenta y ocho consejos locales que conforman la República de Malta

El supermercado no está nada mal, pero nos gastamos 90 euros y aún no sabemos en qué...esto nos va a estar pasando los primeros meses, miles de productos que desconocemos, productos que no encontramos, marcas nuevas y todo esperando a que lo probemos, me gusta. Lo mejor, la frutería, creo que tuve una especie de "orgasmo místico" al ver tantas cosas que parecían recién sacadas de la tierra. Aunque para momento místico el que tienen que sentir los habitantes de Swieqi cuando van a comprar y en la planta baja se encuentran un altar a una virgen. Es alucinante el grado de religiosidad de los malteses, cada calle una virgen insertada en la pared, en los supermercados, los bares...una iglesia cada manzana y un crucifijjo en cada pared. Creo que podría plantearme hacer un estudio "sociológico" sobre las tradiciones religiosas maltesas, pero antes tengo que dominar el inglés para poder navegar por su cultuta sin ahogarme.


Finalmente, a eso de las 21, ya estaba en la cama, con una paracetamol en el cuerpo y un vaso de leche bien caliente. Como los niños lo que necesitaba era dormir, a penas habíamos descansado la noche anterior, a las 2 de la mañana ya estábamos en píe y el día había sido bastante movido. Esta mañana ya no tengo tanto frío y empiezo a hacerme con el lugar, o al menos me lo imagino, y encima, el lunes a las 8:30 de la mañana ya estaré en mi casa, lavando, planchando, comprando y decorando nuestro hogar, tengo muchas ganas de instalarme en Sliema, donde ya me siento más libre y donde nos espera la casa de la puerta roja.


P.D.: No se rompió ninguno de los instrumentos de vicio, pero si un cristal de la lista de carligochi con el mural de fotos de su familia en una de las maletas facturadas...todo lleno de cristalitos, pero las fotos están sanas y salvas. ¡¡VIVA!!


Se despide una tímida maltesa, con ganas de hablar guachu, guachu y más aún de subir a su azotea y contemplar el mar mediterráneo.